El nuevo corredor vial F está integrado por las Rutas Nacionales N° 9 y 33. La Ruta Nacional N° 9, desde el Km. 314,11 hasta el 660,16 en Pilar (Cba.) (AU. Rosario-Córdoba), y luego desde el Km. 752 al 784.48. Mientras que la Ruta Nacional N° 33 desde el Km. 534,61 al 791, 07.

Entre las ciudades más importantes que se conectan en este corredor, por la RN N° 9 (AU. Rosario-Córdoba) se encuentran Córdoba y Rosario, las ciudades más grandes del interior del país. Además, de otras ciudades como Cañada de Gómez, Marcos Juárez, Villa María, Jesús María, etc., mientras que la RN N° 33, atraviesa ciudades como Venado Tuerto, Firmat, Casilda.

La Ruta Nacional N° 33 tiene un gran volumen de tránsito pesado en época de cosecha que se dirige al complejo cerealero de los Puertos de Rosario, San Lorenzo, Pto. Gral San Martin y otros que se encuentran a orillas del Río Paraná. Todo esto se suma al constante tránsito que circula entre las importantes ciudades del sur de la provincia de Santa Fe con destino a Rosario.

Igualmente, la Au. Rosario-Cordoba posee un gran volumen de tránsito liviano, el cual se incrementa considerablemente en las épocas de vacaciones hacia los centros turísticos de la provincia mediterránea.

Objetivo del proyecto

El presente proyecto busca mejorar la calidad de vida de los usuarios del Corredor Vial F, mejorando las condiciones de transitabilidad de todas sus Rutas Nacionales, reduciendo los tiempos de viaje, con la incorporaciones de carriles adicionales en aquellos que son autopistas y poseen mayor congestionamiento; y transformando en autovías aquellas rutas que hoy no lo son y deben atravesar los cascos urbanos de las ciudades.

De esta forma, se apoya la consolidación de uno de los corredores viales estratégicos del país, con obras de aumento de capacidad que permitirán mejorar la seguridad vial y fluidez de las rutas que integran el Corredor Vial F.

Principales obras

  • Construcción de Autopista en la RN N° 33 en el Tramo San Eduardo (Km 605,00) – Arroyo Ludueña (Km 764,2)
  • Construcción de Autopista en la RN N° 9 en el Tramo Juárez Celman (Km 706,00) – Villa Totoral (Km 784,48)

 

 

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Los beneficios del usuario en un emprendimiento vial son los réditos que el usuario de un determinado camino recibe por la ejecución obras y tareas de mantenimiento. Estos beneficios pueden ser directos o indirectos, algunos de ellos fácilmente medibles y otros de difícil determinación.

Los beneficios directos de una mejora caminera, están medidos por los ahorros y beneficios que los usuarios obtienen debido a dichas mejoras. Entre los principales se encuentran:

 

  1. a) Ahorro por disminución de los costos de operación de vehículos o costos de transporte en general.
  2. b) Ahorro por disminución del tiempo de viaje.

 

A los fines del cálculo de los beneficios se utilizó el Programa de Computación HDM-IV que es una herramienta muy utilizada en la Argentina y en el mundo para el análisis, la planificación, gestión y evaluaciones de mantenimiento y mejoramiento de caminos. Este programa fue desarrollado por la Asociación Mundial de Carreteras (AIPCR) y permite determinar los ahorros de los usuarios de un camino por disminución de los costos de operación de los vehículos y el ahorro por disminución del tiempo de viaje.

La tramificación de cada ruta fue realizada tomando en consideración las obras previstas, características geométricas, tipo de calzada y tránsito.

 

Los insumos ingresados corresponden a:

Combustible ($/l) Amortización ($/vehículo)
Lubricantes ($/l) Valor del tiempo del conductor($/h)
Cubiertas ($/vehículo) Valor del tiempo del pasajero ($/h)
Mantenimiento y reparaciones ($/h) Costo por generar retraso en la carga ($/h)

 

La construcción de variantes es necesaria por diversas razones, en primer lugar, porque no hay suficiente espacio en la zona de camino para hacer autopista y/o rutas seguras. En segundo lugar, actualmente en términos de transitabilidad en las tramas urbanas se generan demoras, embotellamientos, contaminación sonora y una sobrecarga de camiones y vehículos de gran porte circulando por la ciudad, que afectan las condiciones de seguridad de los vecinos de dichas localidades. En tercer lugar, se busca que durante todo el trayecto el usuario viaje en una velocidad uniforme “crucero”.

El Poder Ejecutivo Nacional, en este caso mediante Vialidad Nacional, tras declarar la Obra de Utilidad Pública comienza el proceso de expropiación de los terrenos necesarios para el Proyecto del Corredor A de acuerdo a lo estipulado por la Ley 21.499.

Consecuentemente, Vialidad Nacional procede a notificar a cada propietario, acto que puede realizarse personalmente o por notificación formal. Posteriormente la repartición coordina con cada propietario mediante Convenio o vía legal.

En cuanto al pago por la adquisición de la propiedad, en el caso de haber firmado convenio, el pago se realiza generalmente entre los 60 y 90 días hábiles de emitida la Resolución del Administrador de Vialidad que aprueba el convenio. El importe de Indemnización lo estipula El Tribunal de Tasaciones de la Nación

Vale mencionar que las expropiaciones realizadas se inscriben a Nombre de Estado Nacional Argentino en los Registros de la Propiedad Inmueble de cada provincia. A la vez, Vialidad nacional afecta la superficie necesaria para la ejecución de la obra. En efecto, la transacción podrá ser parcial o total. En el caso que fuera parcial y el remanente fuera inadecuado, sepa usted, que podrá solicitar la afectación total (Según Ley 21.499), la cual quedará supeditada al análisis técnico de la repartición.

Finalmente, resulta necesario aclarar que el proceso de expropiación es similar para viviendas como para parcelas rurales, y el seguimiento del trámite se realiza en la página de vialidad con el número de expediente.